sábado, julio 09, 2011

Quiero


Quiero tu cuerpo, tus brazos atrapando mis ganas; quiero tus piernas, enredadas en las mías; quiero tu risa, que ocurre conmigo; quiero tus mañas de niño fundido, tu demanda por más atención y tu juego infructuoso de ser quien manda en la casa; quiero tu voz potente, tratando de reproducir alguna canción; quiero tu energía inagotable, llevándome a seguirte a todas partes; quiero que me cuentes cómo estuvo tu día, mientras te quitas la corbata; quiero que reclames porque dejas todo sembrado de migas, y yo no; quiero que me digas mula, una vez más, porque no puedo contener el impulso de llevarte la contra; quiero que me despiertes las cinco mil quinientas veces que te levantas en la noche; quiero sentir tu pelo suave entre mis dedos... Te quiero.

domingo, junio 05, 2011

Viajeros


Me habría quedado todo el resto de tiempo ahí, en tu cama, con el vago recuerdo de ti. Me habría quedado durmiendo en tu almohada, ocupando el hueco de tu cabeza que adoro... Pero no, tenía que partir, como partes tú cada vez, llevándote pedazos de mi vida que debería compartir contigo.
No sé qué extraño pudor me impide decirte todo lo que quiero ¿Miedo a que no entiendas? ¿A que te rías de mí y de mi enloquecido amor? Cada minuto del día viajo contigo, donde quiera que estés, en lo cotidiano y en lo extraordinario. Te imagino en tus rutinas, casi conocidas para mí y quisiera acompañarlas, en lo cotidiano y en lo extraordinario.
Tu voz me despierta antes de abrir mis ojos, en estas mañanas oscuras y frías, tan solitarias. Por eso te busco ahí, donde sé que has habitado, y converso con los fantasmas que han quedado de nosotros, que se pasean felices y despreocupados por ese espacio porque son eternos, porque nunca tienen que partir.

sábado, febrero 12, 2011

Inventario (En construcción)



Al cierre de esta edición, procedo a hacer la cuenta de lo que le adeudo:


• La convicción de que debo ser consecuente siempre
• Las ganas de salir al mundo cada día
• La partidura al medio
• Descubrir que sigo creyendo
• La costumbre de andar sonriendo por las calles
• La curiosidad por la música setentera
• La intuición de que no soy yo la perdida
• Mi afición por Los Beatles
• La sospecha de que soy guapa
• La preferencia por el agua mineral sin gas
• El gusto por los viajes intempestivos
• Las mejores fotografías que me han tomado nunca
• Que el calendario tenga más fechas para celebrar
• Las ganas de dejar de fumar
• El tag de mi bólido
• El ahorro en bencina
• La reconciliación definitiva con mi alma infantil
• La capacidad de que me sorprendas cuando creo que ya te conozco
• La recuperación -y aceptación- de mi espíritu rebelde

martes, agosto 17, 2010

Escóndeme

Gabriela Mistral
Desolación





Escóndeme
que el mundo no me adivine.
Escóndeme como el tronco su resina,
y que yo te perfume en la sombra,
como la gota de goma,
y que te suavice con...ella,
y los demás no sepan de dónde
viene tu dulzura…
Soy fea sin ti,
como las cosas desarraigadas
de su sitio; como las raíces abandonadas
sobre el suelo.
¿Por qué no soy pequeña como la almendra
en el hueso cerrado?
¡Bébeme! ¡Hazme una gota de tu sangre, y
subiré a tu mejilla, y estaré en ella
como la pinta vivísima
en la hoja de la vid.
Vuélveme tu suspiro, y subiré
y bajaré de tu pecho,
me enredaré
en tu corazón,
saldré al aire para volvera entrar.
Y estaré en este juego/toda la vida.

lunes, mayo 24, 2010

Te conozco


Veo tu sombra en la pared y adivino cada movimiento que estás haciendo, imagino tus manos, tus dedos largos hurgando meticulosos hasta encontrar lo que buscan. Te escucho bostezar y vislumbro cómo se cierran tus ojos, cómo arrugas la nariz, cómo abres tu boca deliciosa.
Bailo contigo en un cine a oscuras, o me dejo llevar por tus brazos, sin oponer resistencia, por los pasos que quieras llevarme, como si hubiésemos nacido bailando juntos.
Descubro lo que estás pensando antes de que te atrevas a insinuarlo, y nos reímos de la ocurrencia y de su sincronía.
Sé exactamente cuándo te estás quedando dormido y cuántas veces chasquearás la lengua.
Adivino cuándo no te basta un "bien" por respuesta y cuándo no necesitas preguntarme nada para saber con precisión qué es lo que pasa.
Intuyo en tus letras tu estado de ánimo y anticipo el olor que tendrá tu ropa por la noche...
Te amo.

viernes, marzo 12, 2010

Promesas presidenciales



Sólo para facilitar la cuenta (no vaya a ser que nos falten dedos...)

jueves, diciembre 17, 2009

En tus manos...


Te ríes de mí por mi voluntariosa obstinación para contradecirte todo, para reclamarte todo, para pelearte todo, y yo pienso en cuan responsable eres de la mujer que tienes en frente...
¿Y qué hago, entonces, cuando me urges y no te tengo? ¿dónde consuelo a mis ganas de ti, de tocarte, de olerte, de escuchar tu voz al oído? Recurro a las certezas que he encontrado en ti, tan distintas de otras, de las anteriores que, como el amor, fueron eternas, hasta que se acabaron.
Has puesto a prueba todos mis discursos y eso me agrada porque, al reconocerlo, me reconozco a mí misma, me visto y me calzo de la mujer que me gusta ser y que me encanta que quieras.
Ahora no importa el tiempo ni el espacio, no hay distancia entre este par de locos que creen en la fortuna de haberse encontrado y que están dispuestos a derribar tantos mitos. Tú, allá, y yo, acá, seguimos respirando al mismo ritmo de la noche que nos recuerda abrazados.
Al fin y al cabo, todas las dudas desaparecen en el instante en que me miras y me preguntas ¿me amas?